Cómo descubrir los puntos fuertes del niño que tienes delante

Puntos fuertes

Cómo descubrir los puntos fuertes del niño que tienes delante

Los puntos fuertes de los niños son una de nuestras brújulas importantes: nos guían para ayudarles a desarrollar su máximo potencial y nos orientan a la hora de proponer actividades.
Es importante que los niños vean y reconozcan sus “puntos fuertes”, las bazas de su personalidad, y que con el tiempo ellos mismos, cada vez más conscientes, puedan recurrir a ellos para lograr un éxito integral en su vida.
Un padre, o un profesor, que tenga lo más en cuenta posible los puntos fuertes de su hijo en las actividades cotidianas que se le propongan, podrá crear un entorno de seguridad, naturalidad y motivación, cuyo resultado será un aprendizaje que se produzca con alegría y que, por tanto, sea verdaderamente eficaz.

Puntos fuertes: claves para la motivación y el desarrollo

Las fortalezas pueden estar ocultas tras aspectos del carácter, pero a menudo coinciden con los talentos y pasiones del niño o joven; por eso también resultan ser llaves mágicas para motivarlos, implicarlos o reactivarlos cuando su energía se debilita… No sólo eso: ¡también pueden servir como valiosas herramientas para reforzar los lados débiles!
En resumen, ¡brújula y tesoro al mismo tiempo!
Por eso necesitan llamar nuestra atención pronto: queremos empezar con lo que expande de forma natural el corazón del niño, lo que hace que sus ojos y su mente brillen de forma natural o que cada célula de su cuerpo salte de alegría. Podemos ver las fortalezas como sus mejores aliadas para descubrir el mundo y crecer, tanto en los momentos cuesta abajo como en los desafiantes.

Métodos prácticos para identificar los talentos de los niños

¿Cómo detectarlos?
Entre las líneas leídas anteriormente hay algunas pistas.
Pero exploremos juntos.
Entremos en el mundo del niño y observémosle en un momento en que es libre de expresarse, porque es ahí donde es más probable que afloren sus puntos fuertes.
¿Cuáles son los canales a través de los que se expresa? ¿Qué le gusta hacer? ¿Con quién o con qué? ¿Qué favorece? ¿Qué cualidades manifiesta y qué valores se encarnan en él?
Cada vez que un niño está completamente absorto y concentrado en una actividad, la propia actividad y la cualidad que manifiesta son fortalezas; cada vez que un niño está alegre, ligero, sonriente… observa lo que está haciendo, por quién o de qué está rodeado, y habrá otra respuesta.
Y si después de observar, damos pasos hacia él poco a poco e intentamos entrar en su mundo, poniéndonos a su disposición, a su nivel, ¿qué ocurre? Si nos sintonizamos lo más posible, una sintonía de corazones y energía, ¿qué percibimos?
En cada interacción podemos observar y encontrar puntos fuertes…

Reconocer los puntos fuertes tras los comportamientos difíciles

Oigo pensamientos dudosos, y con razón, porque no siempre es tan fácil y sencillo; en los momentos libres puede ocurrir cualquier cosa, desde peleas de niños hasta carreras salvajes no siempre adecuadas al entorno o a la situación. Pues bien, incluso aquí podemos vislumbrar lo que, vuelto del revés, sería una gran fuerza.

Te traigo dos ejemplos concretos de situaciones que se produjeron en un grupo de niños de tres a cinco años en un campamento de verano dirigido por EFL.

Ejemplo 1: Autonomía emocional y pasiones

Una mañana, Y., a causa de alguna disputa familiar, llegó a la sala enfurruñada, hasta el punto de que ni siquiera quería entrar: se sentó en el umbral de la puerta, sola en el suelo, dibujando y coloreando durante mucho tiempo. Empezó a soltarse y entró lentamente en la habitación, cuando su guía hizo cantar en el aire una canción que tanto le gustaba.
¿Puedes encontrar dos puntos fuertes de esta niña?
La música, probablemente; el dibujo, sin duda.
¡Pero también podías ver cómo la soledad que había buscado le había servido para procesar y transformar sus malos humores, con una gran capacidad para gestionar sus emociones con total autonomía y éxito! He aquí, pues, otro tesoro para ella: ¡la madurez emocional!

Ejemplo 2: El Movimiento como aliado

B., en cambio, era un niño imparable, en constante movimiento, a menudo sin control ni conciencia. ¿Cómo podemos hacerle tomar mayor conciencia e implicarle en las actividades? Basta con la minidescripción que tenemos de él, para encontrar su punto fuerte a través del cual podemos alcanzar nuestros objetivos: ¡el movimiento en sí, el cuerpo! Pero también podríamos imaginar libremente y añadir la naturaleza (o probar la situación): ¿qué haría en tanto espacio un niño al que le encanta correr y saltar? Podría satisfacer su necesidad de movimiento y… tal vez, sintiéndose realizado, apreciar la estabilidad de un árbol y la quietud de un prado y… haber dado así un paso hacia una mayor conciencia y expansión.

Así pues, lo que queremos hacer cuando surgen actitudes o comportamientos inadecuados, además de intentar comprender qué necesidades insatisfechas hay detrás de ellos, es preguntarnos qué fuerza, mal disimulada, está intentando expresarse.
Si, por ejemplo, observamos actitudes agresivas, dándole la vuelta a la moneda podríamos ver tal vez un gran instinto de protección; en el caso de la competencia, una gran fuerza de voluntad.
No queremos justificar comportamientos inadecuados, ni hacer como si no pasara nada; más bien, queremos ir a la esencia del niño y ayudar a un proceso de transformación expansiva de su ser.

Conclusión: La brújula de la alegría

El mar, en las profundidades, es siempre el mismo: tanto si está muy agitado como si es completamente llano, en esencia siempre lleva consigo la Calma profunda.
Entonces, ¿estamos preparados, marineros?
¡Con nuestras fuerzas como brújula, navegamos siguiendo el faro de la expansión de la consciencia, la luz por la que queremos esforzarnos para desembarcar en la tierra de la Alegría siempre nueva!
Un paso cada vez, o mejor dicho, una remada cada vez, con remos de confianza, en el barco del Aprendizaje, cantando ya la Alegría que llevamos dentro.

Este artículo contiene una pequeña parte de la Educación para la Vida. Si quieres saber más sobre este luminoso sistema educativo, haz clic aquí

Laura Catalani

Gracias a su dilatada experiencia trabajando con niños y jóvenes con discapacidad, Laura ha desarrollado una gran capacidad para escuchar y sintonizar con las necesidades individuales. El encuentro con «Educare alla Vita» supuso para ella «reencontrar el hogar de su corazón». Un espacio educativo donde se dan la mano la autenticidad y la unidad. Hoy acompaña con entusiasmo a los niños de primaria en su camino de crecimiento y a los adultos a comprender y adoptar el sistema EFL.